En el ring los boxeadores se golpean duramente: gancho de inzquierda, uppercut, puñetazo. Los púgiles se esquivan moviéndose de un lado a otro del cuadrilátero, el rugido del público es ensordecedor… Y de repente, suena un gong y los contendientes bajan del ring, se sacan los guantes, se colocan unos gruesos auriculares protectores para aislarse del ruido y se sientan inmediatamente frente a un tablero de ajedrez. Tras unos minutos de concentración absoluta, suena de nuevo el gong y vuelven los puñetazos… Permitid que os presente un surrealista deporte que sin duda dará que hablar: el “chessboxing”.

El origen de este deporte es como mínimo sorprendente: el primero que lo imaginó no fue ni un boxeador ni un jugador de ajedrez, sino… ¡Un dibujante de cómics! En la novela gráfica Froid Équateur, del dibujante y cineasta Enki Bilal, aparecía un enfrentamiento de boxeo, seguido inmediatamente por uno de ajedrez entre los mismos contendientes. El artista holandés Iepe Rubingh le dio unas cuantas vueltas a esa idea, que le atrajo inmediatamente al combinar sus dos mayores pasiones, y decidió organizar los primeros encuentros de chessboxing de la historia. Eso sí, con una variante respecto a lo imaginado por Bilal: se irían alternando rondas cortas de boxeo y de ajedrez, en lugar de celebrar un enfrentamiento tras el otro. Cada ronda dura tres o cuatro minutos, habiendo un límite de tiempo de doce minutos totales por jugador en la partida de ajedrez.
El chessboxing obliga a tener tanto buena forma física como una notable habilidad ajedrecística, ya que un enfrentamiento puede ganarse tanto por K.O. o a los puntos durante el boxeo como por jaque mate o gastar los doce minutos de tiempo durante el ajedrez… Es difícil de imaginar la enorme dificultad que comporta detenerse a medio combate de boxeo, con la sangre llena de adrenalina y el cuerpo exhausto por el esfuerzo, y ponerse a pensar inmediatamente en las sutilezas estratégicas y las complicadas tácticas propias del ajedrez de competición. Quién sabe si alguno de los golpes recibidos durante las rondas de boxeo servirá al púgil de inspiración repentina para alguna idea brillante ajedrecística…
Se creó a principios de la década la “World Chess Boxing Organisation” (WCBO), que coordina los eventos de chessboxing que se organizan por todo el mundo. El Primer Campeonato Europeo tuvo lugar en Berlín en Octubre de 2005, y es que uno de los clubes de chessboxing más importantes del mundo se encuentra en esta ciudad, en plena Gormannstrasse. Así que si se os ha despertado la curiosidad por saber más de este curioso deporte, sólo tenéis que alquilar apartamentos en Berlín y acercaros al “Chess Boxing Club”, llevando los guantes de boxeo en una mano y la caja con las piezas de ajedrez en la otra…










