Hoy corresponde hablar de buen vino, en esta ocasión, de dos cepas que personalmente considero de las más deliciosas. La primera es la cepa Carmenere y la segunda el caballo de batalla de las cepas Alemanas, el Riesling, que se está produciendo con mucho éxito en el sur del mundo y que regresa en gloria y majestad a tierras europeas, convertida en exquisitos vinos. Primero el turno de la sufrida Carmenere.

Se preguntarán por qué tan sufrida, esto porque la historia de la cepa es de vida, gloria, muerte y resurrección. El Carmenere es una cepa originaria de la región de Médoc en Burdeos, Francia, que fue ampliamente cultivada y apetecida en el siglo XIX. Esto, hasta que a finales del siglo fue atacada por una plaga de filoxera (que al parecer disfruta mucho del Carmenere) y arraso con la cepa que desde este terrible episodio, fue cambiada por el Merlót. La cepa se creyó extinta por casi un siglo, hasta que en el año 1994 en Chile, el Señor Jean Michel Boursiquot, ampelógrafo francés, se percató de que algunas vides de Merlót demoraban mucho en madurar.
Luego de realizar varios estudios a estas plantas se concluyo que se trataba de la antigua variedad desaparecida en manos de la filoxera (en boca más bien), Bourdeux Carmenere. Esta fue ingresada a Chile junto a la cepa Merlót alrededor del año 1850 y se mantuvo oculta en los viñedos hasta este año.
Bueno, hablemos del producto final, que es lo que nos importa aquí. La cepa es producida en Chile hoy día de forma amplia y los resultados son muy buenos y variados. Dentro de los mejores productos se cuentan a dos que están catalogados como “Insignes”, lo que quiere decir que son vinos que obtienen desde 90 puntos hacía arriba en el ranking mundial (en este caso 97 puntos) y que podemos encontrar en muchas bodegas y vinotecas en Europa. Los dos más destacados son: Carmín de Peumo de la viña Concha y Toro y Tatay de Cristobal, de la viña Von Siebenthal…
Estos vinos los puedes degustar en muchos países europeos, pero si quieres probar los exquisitos vinos Riesling debes alquilar apartamentos en Berlín.













