Hay dos teorías del origen del término inglés Flea Market (literalmente mercado de pulgas, o un rastro). El primero dice que los rastros suelen estar muy llenos de gente, y la gente, tanto los vendedores como los clientes, son muy activos, como las pulgas. La otra teoría afirma que la mercancía a veces está infestada con pulgas, pues muchas cosas son de segunda mano, y no se sabe de donde vienen. En cualquier caso, un flea market es un mercadillo a aire libre o cubierto donde se puede conseguir todo tipo de mercancía de segunda mano. Puedes encontrar cualquier cosa en un flea market: cosas extrañas, monas, bonitas, feas, todo tipo de curiosidad y a veces antigüedades de verdad…

Por lo genera, no tienen un gran margen de beneficio, y en muchos casos son organizados por asociaciones benéficas. Para algunos es una oportunidad vender cosas viejas que ya no utilizan, y para otros encontrar cosas a un buen precio. Para algunos, vale la pena irse para practicar el arte de regatear. Cuando era pequeña siempre iba a vender mis cosas viejas, pero al final siempre gastaba lo que había ganado en algo que encontré allí.
La cosa especial de los rastros es el valor que tienen los objetos. No hablo del dinero aquí, porque claro, los rastros se conocen por sus buenos precios sino el valor personal o emocional que puede tener lo que compras en un rastro. Todas las cosas pertenecían a alguien en algún momento, y para sus dueños tenían algún valor sentimental o historia. A los amantes de vintage les encanta ir de compras en los rastros y tiendas de segunda mano. Es una estrategia de marketing que dicta que con una buena historia puedes pedir más dinero para el mismo objeto. Al cliente le da la sensación que acaba de comprar algo muy especial a un muy buen precio. Y por supuesto, las historias de los rastros no tienen precio.
La capital alemana, Berlín, tiene muchos rastros, casi uno en cada barrio, y vale la pena visitarlos. Si no te interesa comprar nada, pasea para ver el ambiente acogedor, y ahorra el dinero para ir de compras de verdad en KaDeWe. Para ahorrar en el alojamiento, alquila apartamentos en Berlín y descubre la ciudad.







May 3rd, 2010 at 10:56 am
Los mercadillos de Berlin…
Por lo genera, no tienen un gran margen de beneficio, y en muchos casos son organizados por asociaciones benéficas. Para algunos es una oportunidad vender cosas viejas que ya no utilizan, y para otros encontrar cosas a un buen precio. Para algunos, va…